lunes, 16 de octubre de 2017

No explicar
Francisco Márquez Razo

Soy intruso
en el mundo
de las palabras,
mis poemas
están enfermos,
cubiertos
de húmedos borrones
pasionales tachaduras,
son bacterias primitivas,
apenas tímidos intentos
difusos bosquejos
líneas pecadoras
suplicando expiación.

Al leerlos exclamaran:
¡Mira, son de un desconocido!
Qué jamás tuvo rima,
o ritmo,
loco de día,
presunto poeta de noche
extraviado de la indigencia,
sus textos son ideales
para cubrir;
jaulas con vampiros
pequeños cocodrilos
aves de rapiña,
camaleones,
o iguanas
y sobre todo:
¡Serpientes!

Ideales
para un búho miope
que se estrella en la realidad,
¡Aléjense de él!
Pobre idiota que ríe
sueña con fantasía
sueña un sueño
que no duda
en compartir
y expresar,
pero que jamás
logra explicar.



lunes, 9 de octubre de 2017

Te pierdo y encuentro
 Francisco Márquez Razo

Hay ocasiones
que te pierdo,
entre un mar de gente
en plazas o calles.

Hay momentos
que no te encuentro,
te busco
en el pavimento,
en agua y viento.

Hay instantes
que no te espero
y tu silueta es el eje
que dibuja mi horizonte.

Hay tristezas
cuando cruzas indiferente
las rosas del jardín
marchitas y deshojas.

Hay horas
que anhelo
te pienso,
te sueño,
aún despierto
en fantasía me desvelo.

Hay días
que no te quiero,
oculto el amor bajo la cama
lo guardo y archivo.

Hay minutos
que lentamente muero,
nada vale la pena
o, la alegría
entonces,
perversa magia
me alienta tu fantasma.

Hay ideas,
tal vez propósitos
finalmente encontrarte
en mi piel atraparte,
pero: ¿Qué hago si te encuentro?

Si es loca letanía
saberme amante perdido,
poeta náufrago
en mar de gente
en la plaza,
en la calle,
dónde a diario
te encuentro
y dónde siempre,
te pierdo.



martes, 26 de septiembre de 2017

Árbol-hombre
Francisco Márquez Razo

Lloran mis hojas,
sangran las ramas,
el agua inunda
venas y corazón.

Aves taladran
mi tronco,
tierra me devora
en lenta
y cruel paciencia.

Viento me inclina
hacia el oriente
un sol ardiente
me seca al instante.

Gusanos se alimentan
de mi escasa corteza
no importa mi vergüenza
al quedarme desnudo,
soy el brutal ejemplo
de miseria y orfandad.

Jardinero me ata
a rígidas estacas
dolorosos cordeles
intentan sujetarme,
profundos clavos,
hierro fiero y candente,
soy materia inerte,
tronco desahuciado,
cadáver de vida artificial.

Luna es benévola
envía un pobre y escaso
rayo de luz,
pálido e indolente,
anida en mi rama
quebrada
a él me aferro
cómo perro al hueso,
le pido,
suplico,
nocturno milagro.

la oscuridad,
diosa de la noche
me transforma
en hombre.

Ahora,
lloran las manos,
se abren los ojos
y la sangre inunda
venas y corazón.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Amor
Francisco Márquez Razo

Es ave
cuervo oscuro
y sombrío
que maté
solo
para extrañarlo.

Imaginar,
soñar,
lo prohíbo,
abro de prisa
las venas del deseo,
observo
cómo me desangro,
mi vida es rojo lago
y, 
en ocasiones,
una gota de luz
ilumina
la pesada oscuridad.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Lorenzo
Francisco Márquez Razo

Gota de luz
interrumpe la oscuridad
de mis fronteras.

Espejo de vida
que me observa,
se detiene el tiempo.

Nota musical
aturde los silencios
vibra bajo la piel.

Aroma de locura
agita las neuronas
resucita fantasmas.

Juvenil ventana
abres a mis ojos,
aviva la sed eterna.

Ese intenso suspiro
puerta de posibilidades
ansia de fuego que aspiro.

La gota y el espejo
la nota y el aroma
toma forma.

Semilla de primavera
que volcán germina
estalla en fragmentos,
rocas frías y antiguas
para levantar densos muros,

en la realidad soy cautivo.

lunes, 28 de agosto de 2017

Adagio
Francisco Márquez Razo

El cuerpo del viento
está hecho de polvo
sus lágrimas son tormentas,
inundan los pulmones
me colonizan
construyen casa
de ardiente aroma
y desagradable sabor.
Le ofrezco agua salada
para mitigar la sed,
cardos y espinas
para saciar el hambre,
corrosivos ácidos
para lavar la piel.

Toma posesión de mis fluidos
cuál invasor de tierras,
grita, clama, vocifera:
¡El bronquio es de quién lo trabaja!

Sus palabras hieren,
oxidada,
mellada espada
en la garganta
ahogando mi propia voz,
impide acudir a eventos
con estridentes espasmos
interrumpo;
óperas y conciertos,
inquieto a transeúntes
y pasajeros,
horrorosa forma
de llamar la atención,
compartiendo desde lo profundo
de mi angustiada laringe:
Gérmenes, virus y saliva.

Incesante,
estacional duelo
entre nosotros dos;
el aire poderoso
que vibra, danza y baila
y yo,
simplemente:

¡Haciéndola de tos!

lunes, 21 de agosto de 2017

 Eclipse

Cuando el Sol y la Luna, se encontraron por primera vez, se enamoraron perdidamente y a partir de ahí comenzaron a vivir un gran amor.

 Sucede que el mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, le dio entonces un toque final; el brillo.

 Quedó decidido también, que el Sol iluminaría el día y que la Luna iluminaría la noche, siendo así, estarían obligados a vivir separados…
  
Les invadió una gran tristeza y cuando se dieron cuenta de que nunca más se encontrarían… la Luna fue quedándose cada vez más angustiada.
  
A pesar del brillo dado por Dios, fue tornándose solitaria…

El Sol, a su vez, había ganado un título de nobleza; “Astro Rey”.

Pero eso tampoco lo hizo feliz.
  
Dios, viendo esto, los llamó y les explico: “No debéis estar tristes, ambos ahora poseéis un brillo propio”.
  
Tú, Luna, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás, a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.

 En cuanto a ti, Sol, sustentarás ese título de Rey porque serás el más importante de los astros…

Iluminarás la tierra durante el día, proporcionarás calor al ser humano y tu simple presencia hará a las personas más felices.

La Luna entristeció… mucho más con su terrible destino y lloró amargamente… y el Sol, al verla sufrir tanto, decidió que no podría dejar abatirse más, ya que tendría que darle fuerzas y ayudarle a aceptar lo que Dios había decidido.

 Aun así, su preocupación era tan grande que resolvió hacer un pedido especial a Él: “Señor, ayuda a la Luna por favor, es más frágil que yo, no soportará la soledad”.
  
Y Dios en su inmensa bondad, creó entonces las estrellas para hacer compañía a la Luna
  
La Luna siempre que está muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla pero casi nunca lo consiguen…

Hoy, ambos viven así… separados. El Sol finge que es feliz y la Luna no consigue disimular su tristeza…
  
El Sol arde de pasión por la Luna y ella vive en las tinieblas de su añoranza…

 Dicen que la orden de Dios era que la Luna debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo consiguió…
  
Porque es mujer, y una mujer tiene fases… cuando es feliz consigue ser llena… pero cuando es infeliz es menguante…
  
Y cuando es menguante ni siquiera es posible apreciar su brillo…

Luna y Sol siguen su destino.
  
El, solitario pero fuerte… Ella, acompañada de estrellas, pero débil…

Los hombres intentan, constantemente, conquistarla, como si eso fuera posible.

Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos.

Nadie jamás consiguió traerla hasta la tierra, nadie, realmente, consiguió conquistarla por más que lo intentaron.
  
Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese del todo imposible… Ni siquiera el de la Luna y el Sol… Fue entonces que Él,  creó el Eclipse…
  
Hoy, Sol y Luna viven esperando ese instante; esos raros momentos que les fueron concedidos y que tanto cuesta que sucedan…Cuando mires al cielo a partir de ahora, y veas que el Sol cubre a la Luna, es porque se acuesta sobre ella y comienzan a amarse…

 Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse…

Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento…
  
Tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor… Tú ya sabías que en la tierra existían el Sol y la Luna… Y también que existe el Eclipse…
  
Pero esta es la parte de la historia que tú no conocías…

¡En este mundo no hay Amor imposible!



domingo, 20 de agosto de 2017

Lágrimas prohibidas
Francisco Márquez Razo

Viajeros que se van,
amores
que nunca regresan,
palabras que se callan,
mares bajo el sol
se evaporan.

Hay payasos de circo
que nadie ve actuar,
magos con palomas
que suelen escapar.

Vidas sin personas,
muertos
que no logras olvidar,
recuerdos que enterramos
y después
vuelven a penar.

Mil oraciones para pedir
ninguna para dar,
fantasmas que inventamos
para después asustarnos.

Hay manzanas podridas,
así las deseamos,
espinas que clavamos
para morir crucificados,
motivos para concluir
ninguno para proseguir.

Hay golondrinas
que no vuelven
flores marchitas,
hojas secas,
cenizas,
polvo y nada,
ni anhelos, ni sed,
ni ganas de comer.

Pero, caminando descalzo,
sin brazos,
ni piernas,
condenado ,
de frente al cadalso:

¡Las lágrimas están prohibidas!

domingo, 13 de agosto de 2017

Real
Francisco Márquez Razo

Docenas de pensamientos
me observan
admito que algunos
me agradan.

Mi mascota
permanece
en silencio,
tal vez recuerda
olvidado camino.

Un gato negro
cruza al frente
se detiene y saluda,
me relata su historia,
tres peatones se detienen.

El cielo
pronuncia mi nombre
el piso
se moldea a mi paso
lo pinto de arcoíris.

Erguido avanzo
devoro mis ideas
levanto el hacha de guerra
y me vuelvo antropófago.





domingo, 6 de agosto de 2017

Melancolía
Francisco Márquez Razo

Espejo de nieve
simétrico,
pulido,
lavado de día
para brillar en la noche.

Revelas el miedo
exhibes gozo
ocultas bochorno
me intimidas.

Produces temor
nada ocultas
todo comentas,
frágil vehículo de sueños
canoa delicada para lágrimas
recipiente de furia
esponja de frustración,
confidente en amarguras
ave de comunicación,
doblo tus alas
grafito tus paredes
te maltrato, te arrojo,
pelota de juguete
nube de ilusiones,
te despedazo,
vuelvo a unirte,
te pisoteo
te odio
te amo
te mantengo a distancia
te archivo
te extraño
te acaricio
te veo y suspiro
te contemplo
sé qué solo existo
al ver en ti mi reflejo
dueño y esclavo
de tu piel tersa
silente musa
cuerpo y alma desnuda,
refugio del pecador,
corteza, pulpa, tela,
libera mi febril temor
deseada y temida:

¡Hoja en blanco!

  ¡Todo está bien! Francisco Márquez Razo.              Vi a un hombre acribillado en la calle, me sentí triste, después escuché...